Que tu meditación sea, en un primer paso aprender a relajarte, aprender a estar presenta; en un segundo paso, aprender a descansar en Dios; en un tercer paso, fundirte con lo divino.

Beneficios:

  • Recuperar el silencio y la claridad mental
  • Armonía
  • Encuentro con uno mismo
  • Purificación y sanación física, emocional y mental
  • Trabajo sobre la meditación, la concentración, el silencio
  • Recibimos un mensaje personal de luz